

Morbo es cuando voy en el metro o en el camión y el sujeto a mi lado tiene abierto de par en par el periódico "El Metro" y esa parte desagradable de mi mente quiere voltear y ver a detalle la escandalosa y rojiza imagen. No quiero realmente verla, sé que me malviajará pero algo en mí me jala como imán, algo casi incontrolable, algo sin sentido y con vida propia que va contra mis deseos racionales.
Si los partidos de futbol mexicano en donde no pasa nada y todos son unos maletas el comentarista se emociona y cuenta todo como si fuera el partido del siglo (o en este caso del bicentenario) no sé porqué en este partido el narrador fue pésimo y aburrido.

